Son terapias que usan calor o frío para aliviar el dolor, las molestias, los espasmos musculares, la hinchazón y la inflamación.
El uso de calor o frío en fisioterapia tiene que ver mucho con la temperatura que se quiere regular. Generalmente el frío lo utilizamos para reducir la temperatura que se encuentra muy alta y el calor para aumentar la temperatura que se encuentra muy baja.

Terapias de frío o calor
Es necesario comparar con el otro segmento (tocar la piel de la otra rodilla, del otro codo, del otro tobillo), o también tocar zonas alrededor.
Terapias de frío
Por ejemplo, si recién nos lesionamos la rodilla, la zona se encontrará probablemente hinchada y caliente. Vamos a comparar la temperatura con la otra rodilla y de las zonas a la periferia. Como se encuentra más caliente de lo habitual, utilizaremos frío. Generalmente el frío se utiliza más en lesiones recientes, agudas, inflamatorias.
Estas son algunos tipos de terapias de frío:
- Compresas frías: Son compresas que se enfrían y se aplican sobre la piel. Pueden ser compresas de gel que se enfrían en el congelador o bolsas de hielo envueltas en una toalla fina. Se utilizan para reducir la inflamación y aliviar el dolor después de lesiones agudas como esguinces o contusiones.
- Hielo directo: Aplicar hielo directamente sobre la piel en áreas lesionadas, como una bolsa de hielo cubierta con una tela, es una forma efectiva de terapia de frío.
- Bañeras de agua fría: Sumergirse en agua fría puede ayudar a reducir la inflamación y aliviar el dolor en áreas más grandes del cuerpo.
- Gel o cremas frías: Algunos productos contienen ingredientes que proporcionan una sensación de frío cuando se aplican sobre la piel. Estas cremas y geles pueden ser útiles para tratar áreas específicas.
Terapias de calor
Por el lado contrario, el calor se utilizaría con más frecuencia en una lesión crónica, de mediana o larga data, o subsecuente a la inflamatoria. El calor es ideal para zonas con poca irrigación, zonas frías, o pálidas, donde el dolor aumenta con el frío o está en aún en fase de recuperación subaguda.
Estas son algunos tipos de terapias de calor:
- Compresas calientes: Son compresas que se calientan y se aplican sobre la piel. Pueden ser compresas eléctricas, compresas de gel que se calientan en el microondas o bolsas de agua caliente. Se utilizan para aliviar dolores musculares y articulares, así como para relajar los músculos tensos.
- Baños calientes: Sumergirse en un baño caliente puede aliviar el dolor y relajar los músculos. Es especialmente efectivo para tratar áreas más grandes del cuerpo.
- Almohadillas térmicas: Estas almohadillas están diseñadas para liberar calor de manera constante y se pueden sujetar en su lugar con correas o cintas. Son útiles para áreas específicas como la espalda baja.
- Parafina caliente: La parafina caliente se utiliza comúnmente para aliviar el dolor en las manos o los pies. Se sumergen las manos o los pies en parafina caliente, lo que ayuda a mejorar la circulación y aliviar la rigidez.
No es posible poner calor a una zona con temperatura alta, ocasionaremos aumento de la inflamación. Por ello, es necesario palpar adecuadamente antes de colocar el FRíO o CALOR.
Tanto el frío como el calor se aplicarán auna temperatura que tolere el paciente, como cada persona tiene diferentes grados de sensibilidad hay que estar observando el color de la piel, evitando lesionar por temperaturas extremas.
Se debe poner caliente o frío, lo suficientemente intenso para que no moleste o duela pero tampoco tan bajo que casi no se sienta.
En ambos casos el objetivo es similar, para reducir el dolor. En Grupo AMLA puede encontar estas y más terapias para aliviar distintos tipos de dolores y espamos.


