Fisioterapia

Tratamiento fisioterapéutico para Espondilosis cervical

La espondilosis cervical es una condición degenerativa que afecta la columna vertebral en el cuello, común en personas mayores.

Tratamiento para la Espondilosis cervica

El tratamiento fisioterapéutico juega un papel crucial en el manejo de la espondilosis cervical, para disminuir los síntomas y mejorar la movilidad, utilizando diversas técnicas para aliviar el dolor y mejorar la movilidad.

Terapia: ejercicios y recomendaciones para espondilosis cervical

Estiramiento del cuello

  • Inclinación lateral del cuello: Inclina la cabeza hacia un lado, intentando tocar la oreja con el hombro, mantén durante 15-30 segundos y repite del otro lado. Haz 2-3 repeticiones por lado.
  • Rotación del cuello: Gira la cabeza lentamente hacia un lado hasta sentir un estiramiento suave, mantén durante 15-30 segundos y repite del otro lado. Haz 2-3 repeticiones por lado.
  • Flexión del cuello: Inclina la cabeza hacia adelante, llevando la barbilla hacia el pecho. Mantén durante 15-30 segundos. Repite 2-3 veces.

Fortalecimiento del cuello

  • Isométricos del cuello: Presiona suavemente tu cabeza contra la mano sin mover el cuello. Puedes hacerlo hacia adelante, hacia atrás y hacia los lados, manteniendo cada presión durante 5-10 segundos. Haz 5 repeticiones por dirección.
  • Retracción cervical: Siéntate o párate erguido y tira la barbilla hacia atrás, como si estuvieras haciendo una doble barbilla. Mantén durante 5 segundos y repite 10 veces.
  • Estiramiento de trapecio superior: Siéntate derecho y coloca una mano debajo del muslo. Con la otra mano, tira suavemente de la cabeza hacia el lado opuesto, manteniendo el estiramiento durante 15-30 segundos. Repite 2-3 veces por lado.

Movilización de los hombros

  • Encogimiento de hombros: Eleva los hombros hacia las orejas, mantén durante 5 segundos y luego relajarlos. Repite 10 veces.
  • Rotación de hombros: Rota los hombros hacia adelante en un movimiento circular 10 veces, luego hacia atrás 10 veces.

Recomendaciones

Postura

  • Mantén una buena postura tanto al sentarte como al estar de pie.
  • Usa una silla con buen soporte lumbar y cervical.
  • Evita mantener la misma posición durante mucho tiempo.
  • Levántate y muévete cada 30-60 minutos.

Ergonomía

Asegúrate de que tu estación de trabajo esté configurada correctamente: la pantalla del ordenador debe estar a la altura de los ojos y el teclado a una altura que permita que los codos estén en un ángulo de 90 grados.

Calor y frío

  • Aplicar una compresa caliente o una bolsa de hielo en el cuello puede ayudar a aliviar el dolor y la inflamación.
  • Usa calor durante 15-20 minutos o hielo durante 10-15 minutos, según lo que te resulte más cómodo.

Descanso adecuado

  • Duerme en una almohada que mantenga una alineación neutra de la columna cervical.
  • Evita dormir con demasiadas almohadas o en posiciones que causen tensión en el cuello.

Siempre es recomendable consultar con un fisioterapeuta antes de comenzar cualquier programa de ejercicios, especialmente si tienes una condición como la espondilosis cervical.

Un profesional puede personalizar los ejercicios y las recomendaciones según tus necesidades específicas y asegurarse de que los realices correctamente para evitar lesiones adicionales.

 

Otros tratamientos de Fisioterapia

Electroterapia (TENS)

La estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS) es una técnica que utiliza impulsos eléctricos para aliviar el dolor. Se colocan electrodos en la piel cerca del área afectada, y los impulsos eléctricos interfieren con las señales de dolor enviadas al cerebro, proporcionando alivio temporal.

Ultrasonido terapéutico

El ultrasonido terapéutico utiliza ondas sonoras para reducir la inflamación y acelerar el proceso de curación. Las ondas de ultrasonido penetran en los tejidos profundos, generando calor y mejorando la circulación sanguínea.

Terapia de calor y frío

La aplicación de calor y frío es una técnica simple pero efectiva para manejar los síntomas de la espondilosis cervical. El calor puede ayudar a relajar los músculos tensos y mejorar el flujo sanguíneo, mientras que el frío puede reducir la inflamación y el dolor.

Magnetoterapia

Se realiza el uso de ondas electromagnéticas para mejorar la regeneración del tejido, bajar la inflamación y reducir el dolor. Se usa para aliviar el cuadro agudo doloroso.

Medicamentos para la espondilosis cervical

Para el alivio del dolor y la inflamación asociados a la espondilosis cervical, pueden utilizarse analgésicos y antiinflamatorios de venta libre. Entre los más comunes se encuentran el ibuprofeno y el acetaminofén. Estos medicamentos pueden ayudar a reducir los síntomas en momentos de agudización del dolor.

Se recomienda seguir siempre las indicaciones del prospecto y evitar el uso excesivo de estos fármacos para minimizar posibles efectos secundarios. Es aconsejable consultar a un médico si el dolor persiste o si se necesita una dosificación más fuerte.

¿Qué es la espondilosis cervical?

Es un término médico que describe el desgaste progresivo de los discos y las estructuras cervicales de la columna vertebral. A medida que las personas envejecen, los discos intervertebrales tienden a deshidratarse y perder elasticidad, lo que lleva a una disminución en su altura.

Este proceso degenerativo también puede resultar en la formación de espolones óseos en las vértebras, que pueden presionar la médula espinal y los nervios vecinos, causando dolor y otros síntomas neurológicos.

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Causas de la espondilosis cervical

  • Envejecimiento: El envejecimiento es el factor de riesgo más significativo para la espondilosis cervical. La mayoría de las personas mayores de 60 años experimentan algún grado de degeneración discal debido al desgaste natural asociado con el envejecimiento.
  • Ocupación y actividades diarias: Las personas cuya ocupación requiere movimientos repetitivos del cuello o mantener posturas prolongadas, como oficinistas o conductores, tienen un mayor riesgo de desarrollar espondilosis cervical.
  • Factores genéticos: La predisposición genética puede jugar un papel importante en la aparición de espondilosis cervical. Las personas con antecedentes familiares de problemas degenerativos de la columna vertebral tienen un riesgo aumentado de desarrollar esta condición.
  • Sobrepeso y obesidad: El sobrepeso y la obesidad imponen una carga extra sobre la columna vertebral, lo que puede acelerar el desgaste de los discos y las articulaciones cervicales.
  • Lesiones previas: Las lesiones anteriores en el cuello, como esguinces cervicales debido a accidentes, pueden predisponer a la degeneración y desgaste de las estructuras cervicales con el tiempo.

Síntomas de la espondilosis cervical

  • Dolor y rigidez en el cuello: Este dolor puede ser constante o intermitente, y suele empeorar con el movimiento o después de períodos prolongados de inactividad.
  • Dolores de cabeza: Estos dolores de cabeza, conocidos como cefaleas cervicogénicas, pueden ser desencadenados por movimientos del cuello o posturas prolongadas.
  • Hormigueo y debilidad: La compresión de las raíces nerviosas en la columna cervical puede causar hormigueo, entumecimiento y debilidad en los brazos y manos.
  • Sensación de crujidos en el cuello: La sensación de crujidos, chasquidos o rechinidos en el cuello, conocida médicamente como crepitación, es común en esta afectación.

Diagnóstico para espondilosis cervical

A continuación, se detallan los pasos y métodos diagnósticos:

  • Evaluación de la amplitud del movimiento del cuello: En esta etapa, el especialista observará cuán fácilmente el paciente puede mover el cuello en distintas direcciones. Los movimientos suelen incluir flexión, extensión, rotación y lateralización.
  • Evaluación de reflejos: Los reflejos del paciente serán probados utilizando un pequeño martillo de goma. Alteraciones en los reflejos pueden sugerir compresión nerviosa o daño neurológico, factores comunes en esta afección.
  • Radiografía de cuello: Las radiografías del cuello pueden revelar la aparición de espolones óseos y otros cambios degenerativos en las vértebras cervicales.
  • Resonancia magnética: La resonancia magnética es una herramienta clave para identificar áreas donde puede existir pinzamiento de nervios. Proporciona imágenes detalladas de los tejidos blandos, permitiendo al médico ver los discos intervertebrales, la médula espinal y las raíces nerviosas afectadas.

Prevención de la espondilosis cervical

Puede ser manejada y hasta prevenida con ciertos cuidados personales y modificaciones de estilo de vida:

  • Ejercicio regular: Mantener una rutina de ejercicio regular ayuda a fortalecer los músculos del cuello y mejorar la flexibilidad, lo cual es fundamental para prevenir la rigidez y el dolor en la columna cervical.
  • Uso de dispositivos de inmovilización: En algunos casos, utilizar dispositivos de inmovilización como collarines blandos puede proporcionar un alivio significativo al permitir que los músculos del cuello descansen. Estos dispositivos deben utilizarse de forma limitada para evitar la dependencia y la atrofia muscular.

Nombres alternativos de la espondilosis cervical

  • Osteoartritis cervical: Este término se usa porque la espondilosis es esencialmente una forma de osteoartritis que afecta las articulaciones de la columna cervical.
  • Enfermedad degenerativa del disco cervical: Este nombre se refiere específicamente al proceso degenerativo que afecta a los discos intervertebrales en la región cervical.
  • Artritis cervical: Aunque técnicamente la espondilosis no es una artritis inflamatoria, este término se usa a veces para describir la degeneración articular en la columna cervical.
  • Espondiloartrosis cervical: Similar a la osteoartritis cervical, este término es más específico y se utiliza para describir la artritis degenerativa de las vértebras cervicales.

¿Dónde podemos tratar la espondilosis cervical?

Consultorios de Médicos Especialistas:

  • Reumatólogos: Especializados en enfermedades de las articulaciones y tejidos blandos, pueden manejar las condiciones inflamatorias asociadas con la espondilosis.
  • Ortopedistas: Profesionales especializados en el sistema musculoesquelético, ofrecen diagnósticos y tratamientos para la espondilosis cervical, incluyendo intervenciones quirúrgicas si son necesarias.
  • Neurólogos: Pueden ser consultados si hay síntomas neurológicos involucrados debido a la compresión nerviosa.

Centros de Rehabilitación y Fisioterapia:

Ofrecen terapia física que incluye ejercicios para fortalecer los músculos que soportan la espalda y el cuello, mejorar la flexibilidad y aliviar el dolor. La terapia también puede incluir técnicas de calor o frío, masajes y electroterapia.

Fisioterapia a domicilio:

Se brinda el servicio de fisioterapia en casa, profesionales calificados en fisioterapia traumatológica van a su domicilio llevando equipos, materiales, máquinas para la evaluación y el tratamiento correspondiente.

En Grupo AMLA podrás encontrar centros médicos y especialistas de fisioterapia en local y a domicilio en todo el Perú, que estarán dispuestos a brindarle los servicios de tratamiento fisioterapéutico para la espondilosis cervical.

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